Los científicos ya lo vaticinaban: estamos ante la era de fenómenos meteorológicos cada vez más extremos y virulentos (incendios, huracanes e inundaciones…), y, para muestra, el año que dejamos atrás con récord de tormentas tropicales atlánticas, intensas inundaciones en China e India, incendios forestales que destruyeron el 20 por ciento de los bosques de Australia… Y, lo que nos pilla más cerca este año, Filomena y la gran nevada cuyos efectos seguimos sufriendo.

Para entender algunos sucesos meteorológicos como el gran temporal ‘Filomena’, debemos partir de aclarar la diferencia entre el tiempo y el clima. Solo así podremos entender a qué se debe esta gran nevada en España por el último temporal y cómo ha sido posible teniendo en cuenta que el planeta está sufriendo un calentamiento prolongado.

El tiempo es el estado de la atmósfera en un momento y lugar determinado; y el clima es el conjunto de estados del tiempo en un intervalo largo de tiempo. Como muy bien explica José Luis Gallego en su artículo de El Confidencial,

“Los científicos que siguen la evolución del clima necesitan observar y analizar los datos meteorológicos comprendidos en periodos de 30 años para obtener un dato climático que les permita establecer una tendencia”.

 

 

Fuente fotografía: Ecología verde

Quizás algunos pueden pensar que los fenómenos extremos deberían estar relacionados con las altas temperaturas, pero no es así. Tanto Filomena como cualquier otro temporal en forma de nieve o lluvia son eventos muy extremos, puntuales y locales que no ayudarán nada en la reducción de la temperatura superficial de la tierra.

Cuando se habla del calentamiento global de la Tierra se hace alusión al clima. Y no lo decimos nosotros, los datos hablan por sí solos: la temperatura media mundial fue de 14,9 ºC en 2020, es decir, alrededor de 1,2 °C por encima de la línea de base de 1850-1900 (cuando comenzaron los registros), y este dato, según la OMM (Organización Meteorológica Mundial), confirmaría que 2020 es uno de los tres años más cálidos registrados hasta el momento.

 

 

Fuente: Met Office

El programa europeo de observación terrestre Copernicus también ha confirmado recientemente que los últimos seis años han sido los más calurosos. Y, por tanto, este cambio climático afecta directamente en la frecuencia y la virulencia de los episodios meteorológicos extremos.

En su último comunicado de prensa publicado el 14 de enero de este año, el profesor Petteri Taalas, Secretario General de la OMM, asegura:

La clasificación de la temperatura por año es solo un elemento puntual de una tendencia a mucho más largo plazo. Desde los años ochenta, cada nueva década ha sido más cálida que la anterior. Los gases que retienen el calor en la atmósfera se mantienen en niveles récord y el largo ciclo de vida del dióxido de carbono, el gas más importante, somete al planeta a un futuro calentamiento“.

Con respecto al dióxido de carbono, si bien el 2020 ha registrado unas cifras un poco inferiores al 2019, los expertos son firmes: “Hasta que las emisiones globales no se reduzcan a cero, el dióxido de carbono continuará acumulándose e impulsando el cambio climático“, asegura el director del Servicio de Vigilancia de la Atmósfera de Copernicus, Vincent-Henri Peuch.

En conclusión, es necesario un compromiso real y firme desde las administraciones internacionales para apostar por la lucha contra el cambio climático y la reducción drástica de las emisiones de CO2 . Solo así podremos disminuir sus efectos devastadores que ya nos están afectando de muy diversas maneras en todos los puntos del planeta.

 

Te invitamos a llevar a clase esta noticia para que tus alumnos conozcan mejor el cambio climático, sus causas y sus efectos.

También puedes utilizar este recurso gratuito para trabajar en etapa Infantil.